Razones para ver Hilda

No hace mucho descubrí Hilda. Bueno, más bien me descubrieron. La forma da un poco igual, lo importante es darse cuenta de que has pasado demasiado tiempo esperando una serie de animación así y ni siquiera te habías dado cuenta.

Hilda es esa serie que necesitas cuando quieres recuperar un poco la fe en la humanidad y desconectar. Está hecha con mimo y cariño, y tiene un tono que hace que cualquier persona caiga en sus redes.

Así como resumen, narra la historia de una niña que tiene que pasar de vivir en un bosque sola con su madre a irse a la ciudad, llena de humanos y lejos de los árboles y las rocas que le han acompañado durante tantos años.

GIF de la serie de Netflix Hilda

Con esta premisa se nos da la oportunidad de tocar ciertos temas, siempre desde el punto de vista de esa niña que muchas veces no entiende por qué las personas vivimos en un mundo extremadamente encorsetado.

¿Todavía no has visto Hilda? ¡Aquí tienes 6 razones para hacerlo!

Hilda: La defensora de las causas perdidas

Hilda es la protagonista de esta historia. Una niña muy especial que se ha criado en un bosque, relacionándose con criaturas maravillosas de todo tipo, pero sin prácticamente saber las normas de la comunidad humana.

Esto hace que, una vez llegue a la ciudad, se meta en un montón de líos. Y es que Hilda no puede quedarse quieta; tiene que comprenderlo todo, y a su vez hacernos ver cómo muchas veces pasan por alto las cosas más importantes.

Serie de animación Hilda

Es una protagonista carismática, llena de empatía y bondad. Es una representación preciosa de todos esos niños y niñas que no encontraban su hueco en el mundo con facilidad, que vivían entre monstruos de mentira y se inventaban sus propias aventuras porque en el fondo sabían que era mucho más divertido que el mundo real de los adultos.

Un estilo de animación muy cuidado

Todo esto se acompaña con un estilo de animación muy cuidado y que deja con la boca abierta si te paras a pesarlo. A mi personalmente me ha fascinado cómo plasman el cielo en Hilda, con rayas de diferentes colores que sin embargo consiguen hacernos entender qué punto del día es.

GIF de escena de Hilda

La gama cromática consigue contarnos una historia llena de calidez pero con partes más o menos oscuras. Se nota que hay un gran trabajo detrás, que a la vez se combina a la perfección con una música sutil pero bien encajada.

Toda una oda a la naturaleza

La empatía de Hilda hace que toda la serie se convierta en una oda a la naturaleza, o más bien a la vida en sí. La protagonista ama la vida, ama a los seres que viven en el bosque, y a los que habitan en la gran ciudad; todo esto se nota y, lo que es más importante, se transmite.

Realmente Hilda es una oda a muchas cosas, pero sin duda tiene un profundo arraigo en la naturaleza, por mucho que las criaturas que vemos en la serie no sean las que encontramos en nuestro día a día (o, por lo menos, no de esa forma).

Animales fantásticos en Hilda

Un reflejo de la vida en la ciudad

Sutilmente la serie también nos muestra muchos aspectos presentes en la vida diaria, sobre todo en la gran ciudad. Un ejemplo de ello son las Marras, adolescentes pasotas y un tanto emos que se encargan de atormentar por las noches a los débiles.

De esta forma la serie ya nos plasma dos aspectos: la adolescencia, pero también el bullying.

Marras en la serie Hilda

Como este se pueden poner muchos más ejemplos, como esos niffin que viven en nuestras casas y, cuando son echados, acaban ignorados por la gente que pasa por su lado. Vaya, ¿no os suena?

Pero la serie muestra todo esto y le añade la empatía y el coraje de Hilda, así como su inocencia, para contarnos una historia que no quiere darnos una lección, sino despertar en nosotros al niño que tenemos dormido y que ve las cosas desde fuera dentro del mundo gris de los adultos.

La relación madre – hija

Una de las cosas más bonitas de la serie es la relación madre – hija entre Hilda y su madre. Una relación llena de amor que desprende ternura, pero de la que también se pueden sacar muchas conclusiones.

Joanna, su madre, es madre soltera. En ningún momento sabemos si hay algún otro familiar que debamos conocer, ni eso importa. Pero, lo más importante, es que vemos cómo Joanna saca adelante a su familia, con encima dos factores en su contra: una profesión (diseño gráfico) que no tiene muchas salidas en la gran ciudad y una hija que tiene que adaptarse a un nuevo ambiente totalmente diferente.

GIF sobre Hilda y su madre

Sin duda la relación madre hija es todo un referente. Está llevada de tal forma que hasta estos factores pueden pasar desapercibidos, pero también enseña mucho sobre la educación más adecuada para los niños.

Esa serie que querrías haber visto de niño

En resumen, me hubiese gustado ver Hilda cuando era pequeña. Es esa protagonista con la que los niños y niñas necesitan crecer; una niña llena de empatía y de imaginación que vive aventuras pero sin olvidar nunca algo muy importante: la bondad.

Escena de la serie Hilda

Creo sinceramente que mi yo pequeña se hubiese sentido alentada en muchos sentidos por esta niña de pelo azul, no sólo por su carácter en sí, sino por la adaptación que lleva ella misma para aceptar una nueva forma de relacionarse pero siempre sin perder su esencia.

De verdad, tenéis que verla.

¿Has visto la serie de Netflix Hilda? ¡Cuéntame qué te ha parecido!

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