Cartel de La cena de los idiotas
 
 
Un grupo de adinerados amigos celebra todos los miércoles una cena muy “especial”, o por lo menos para ellos: una cena de idiotas. La diversión consiste en que cada uno lleve a la persona más tonta que conozca para que así ellos, mofándose de los pobres desgraciados que no saben la verdadera razón por la que han sido invitados, pasen una divertida velada.

 

Mi opinión sobre La cena de los idiotas

 
Pierre Brochant (Thierry Lhermitte) cree haber encontrado al tonto perfecto para la próxima cena, François Pignon (Jacques Villeret), pero lo que no espera es que las cosas se tuerzan tanto que ambos acaben viviendo una alocada noche en busca de su mujer.
 
Información sobre La cena de los idiotas
 
 
En poco más de una hora esta comedia de enredo consigue entretener y hacer pasar un buen rato. Al ser tan corta no da opción al aburrimiento, pero no se consigue profundizar demasiado en los personajes; el más entrañable de todos es, sin duda alguna, François Pingnon, que es el que más profundidad tiene y al que se le acaba cogiendo cariño enseguida. 
 
Casi toda la película se desarrolla en torno a estos dos personajes, con algunos que van apareciendo conforme se van enredando las cosas. Casi toda la trama ocurre en la casa del señor Brochant en esa alocada noche, así que La cena de los idiotas recuerda mucho a un teatro; precisamente, está basada en una obra de teatro con el mismo nombre y escrita también por Francis Veber, por lo que no es algo extraño. 
 
Escena de La cena de los idiotas
 
La película sirve para eso, para divertirnos, así que tampoco hay que esperar mucho más. Es una gran comedia, muy entretenida, que consigue cumplir su objetivo con creces. Adecuada para todos aquellos que quieran disfrutar de un humor que no nos tome por tontos; un humor mucho mejor que el de algunas comedias actuales.
Personajes de La cena de los idiotas
 

¿Qué versión de La cena de los idiotas es mejor?

Después de La cena de los idiotas y el estreno de la comedia francesa, hubieron más versiones que salieron a la luz. Otra bastante conocida es la versión americana de La cena de los idiotas.

Lo cierto es que, después del buen sabor de boca que me dejó la versión francesa, me da un poco de pereza animarme a ver la versión americana. Aunque ya en varias ocasiones me han animado a verla, a día de hoy sigo sin haberlo hecho.

Supongo que será como todo… Una vez ves el guión, da pereza tragarse lo mismo sólo por ver cómo lo modifican. Aun así, espero algún día darle una oportunidad a la versión americana porque sé que seguramente la disfrute y así podré comparar en condiciones cuál es mejor – aunque en este caso, me huelo que será la versión francesa -.

Y tú, ¿qué versión has visto? No dudes en comentarme en el blog qué versión te gusta más de La cena de los idiotas. Recuerda que también puedes contactarme a través de las redes sociales para que te recomiende, o recomendarme tú, alguna película en concreto.

3/5
Imagen de Isabel Robleda
Isabel Robleda

One thought on “La cena de los idiotas”

  1. La vi en su momento y me encantó, es de esas comedias con las que te partes para luego sentir mala conciencia, eso es lo que hace especial a esta peli. Por un lado es una comedia ligera, pero tiene un toque de mala leche y de ironía bastante importante.

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