Mamma Mia es uno de mis musicales favoritos. Sí, es una mamarrachada como ninguna pero tiene un encanto especial. Tenía muchas ganas de ver esta segunda parte, pero también miedo de lo que podían hacer con una historia que básicamente representa mi infancia.
Mi opinión sobre Mamma Mia! Una y otra vez
Mamma Mia! Una y otra vez no es la continuación que esperaba, pero eso no significa que no me haya gustado. No es esa película mamarracha y graciosa que sí es la primera, sino que nos encontramos con una versión madura de la historia. Los protagonistas han cambiado, el argumento también, y a veces se echa de menos ese tono desenfadado.
En el film se nos muestran dos líneas temporales: por un lado está la Donna (Lily James) de joven en el verano que se quedó embarazada y por otro está Sophie (Amanda Seyfried) en el presente llevando las riendas del hotel de su madre. Esta doble historia deja poco tiempo para los chascarrillos, las bromas y números musicales donde todos los personajes puedan mostrar lo que valen.
En cambio nos va guiando hacia algo totalmente diferente: una historia que juega con tus sentimientos y te hará acabar llorando a moco tendido. Difícil explicar sin spoilear cómo Mamma Mia puede acabar convertida en esto, pero se entiende una vez se ve.
Llegados a este punto, hay cosas del argumento que no me han terminado de gustar no sólo por su mensaje, sino porque cambian la personalidad de los personajes sin miramientos.
Lo que más me chirría es Donna de joven. En la primera nos encontramos con una mujer fuerte e independiente que disfrutó de su sexualidad como quiso, pero en esta versión Donna se justifica constantemente a la hora de acostarse con los tres padres de su hija. «Yo no soy así», «no hago esto a menudo»… son frases que acompañan a Donna en todo su viaje.
Además, a esto se le añade el manojo de inseguridades que le han puesto de regalo. Por ejemplo, cuando descubre que Sam (Jeremy Irvine) está prometido, lo único que dice de su pareja es que «es guapísima». Y lo repite, se recrea en ello. Porque lo más importante de que el amor de tu vida esté prometido no es eso, sino que nunca va a volver porque la otra chica es guapísima.
Esas inseguridades también se plasman en las Dinamo’s, sobre todo en Rosie (Alexa Davies). Es sorprendente cómo acaban convirtiendo a uno de los personajes más cínicos e independientes de la trama en una chica con más inseguridades aún que Donna. Y lo que es peor, este nuevo carácter también se ve reflejado en el presente, con una versión de Rosie (Julie Walters) a la que poco estamos acostumbrados.
Hablando de las Dinamo’s, se echan en falta más escenas suyas. En la primera hasta cada una tenía su propio número musical, pero en esta quedan un poco relegadas al papel secundario. Todo un fallo, sobre todo si tenemos en cuenta que eran las que llevaban prácticamente todo el peso cómico.
Pero sigamos con el desarrollo de los personajes porque todavía nos queda la protagonista: Sophie. Nos encontramos de nuevo ante una versión casera que quiere quedarse en la isla y llevar el hotel, emperrada en cumplir el deseo de su madre porque «es lo que hubiera querido». No Sophie, no te engañes. Tu madre lo último que quería es que acabases en la isla y te acomodases siendo joven.
Aunque critique mucho todos estos detalles por no ser fieles a la primera, he disfrutado con Mamma Mia! Una y otra vez. Los números musicales me han sorprendido, y mira que una de mis dudas era qué canciones iban a poner. El film nos deja claro que hay canciones de Abba de sobra para hacer hasta otra más.
Lo mejor: Cher cantando Abba en su papel de Ruby Sheridan. Mira que su papel está metido con pinzas en la historia, pero es ponerse a cantar y no hay nada que decir.
Mamma Mia! Una y otra vez no me ha defraudado, por mucho que no fuera lo que me esperaba. Hay que verla sin pensar demasiado en la primera, porque poco tienen que ver la una con la otra.
La primera parte era mucho más fresca que la segunda y Meryl Streep, digan lo que digan los cracks de la crítica, estuvo gigante e inconmensurable. Esta segunda parte mantiene el nivel musical (ABBA es así), la fotografía y el ritmo, pero personalmente echo en falta a Meryl…
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La primera parte era mucho más fresca que la segunda y Meryl Streep, digan lo que digan los cracks de la crítica, estuvo gigante e inconmensurable. Esta segunda parte mantiene el nivel musical (ABBA es así), la fotografía y el ritmo, pero personalmente echo en falta a Meryl…
Muy buena crítica,
HemosVisto!
¡Muchas gracias! <3