Cartel de Modern Family

Siempre me ha costado hacer críticas sobre Modern Family. Para mi esta serie es una de las mejores sitcom que hay ahora mismo en antena, pero sobre todo por un motivo: lo bien que consigue plasmar lo que representa la vida, lo que es una familia y cómo a veces lo más random es lo que más muestra lo que es la intimidad realmente.

Eso sí, es cierto que la serie nos ha vendido una familia totalmente prefabricada y llena de clichés que hace que algunos capítulos no funcionen, por mucho que haya sabido mantener su esencia hasta el final.

La temporada 10 de Modern Family no iba a ser menos. Aunque esta vez está claro que la serie ha ido un paso más allá: tras diez temporadas ha habido un cambio de ciclo, pero precisamente en eso consiste el ciclo de la vida.

Boda en Modern Family

La temporada 10 de Modern Family representa un cambio de ciclo

El embarazo de Haley (Sarah Hyland) ha marcado un antes y un después en la serie. Ya no son “la familia de” y sus hijos, ahora hay una nueva generación más a la que seguir los pasos.

Sería interesante ver hasta cuándo es capaz de abarcar la serie. Ahora que una nueva generación entra en juego, sería idílico creer que se pase otros diez años más en antena y consigamos ver cómo le va a los hijos de Haley, así como al resto de personajes.

Está claro que esto no es más que una ensoñación -sobre todo porque supuestamente la siguiente temporada ya será la última-, pero esa es precisamente la sensación que deja el final de la temporada 10 de Modern Family. Ahora hay una evolución más, una nueva generación que marca una nueva era dentro de esta familia tan dispar.

Crítica sobre Modern Family

Esta idea se plasma claramente en esa escena que cierra tan bien la temporada. Cam (Eric Stonestreet) y Mitchell (Jesse Tyler Ferguson) sacando a los hijos de Haley en volandas mientras suena de fondo El ciclo de la vida de El rey león; una escena que marcó el inicio de una serie que lleva ya tantos años en antena.

Modern Family sigue jugando con la ilusión de que estamos viendo una familia totalmente verídica – aunque sea una familia llena de clichés y estereotipos -, y lo ha llevado hasta el extremo. Podrían haber pasado muchos años más antes de ver una nueva generación Dunphy, pero que justamente esto ocurra después de una década de serie da mucho que decir.

Estaba claro que la temporada 10 de Modern Family estaba hecha para ser el final, y no es un mal final. Deja precisamente con esa sensación: un cambio de ciclo dentro de los Pritchett y los Dunphy.

Final de Modern Family

Ahora sólo queda ver qué pasará con la siguiente temporada, qué más se atreverá a abarcar una serie que se ha atrevido a romper muchos moldes y ha ido capítulo tras capítulo demostrando lo que es hacer humor con mayúscula.

Por mucho que esta décima temporada sea un buen final, tengo ganas de ver qué ocurre ahora dentro de esta familia. Quiero adentrarme más en esa intimidad ficticia que se ha ido creando durante años.

Por mi vería Modern Family durante diez años más, pero está claro que eso no va a poder ser. Aun así, pase lo que pase esta temporada quedará para el recuerdo al haber sabido plasmar una vez más lo que significa esta serie: ser una familia, a pesar de todo.

Boda en Modern Family

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3.5/5
Imagen de Isabel Robleda
Isabel Robleda

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